Baja California avanza con desaladora para reforzar abasto de agua en la Zona Costa

- La planta de Rosarito tendrá capacidad para producir 2 mil 200 litros por segundo y contempla una inversión superior a 15 mil 600 millones de pesos.
La Planta Desalinizadora de Playas de Rosarito busca convertirse en una nueva fuente de abastecimiento de agua para Tijuana, Playas de Rosarito y Ensenada, con una capacidad de producción de 2 mil 200 litros por segundo y una inversión superior a 15 mil 600 millones de pesos.
El proyecto forma parte de las acciones contempladas dentro del Plan Hídrico Nacional y plantea fortalecer el suministro de agua en la Zona Costa de Baja California, una región que concentra una parte importante de la población y actividad económica del estado.
Durante su conferencia matutina, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda señaló que la planta permitirá incorporar una fuente adicional de abastecimiento y reducir la vulnerabilidad de la región durante periodos de sequía.
De acuerdo con las autoridades estatales, la inversión de la obra supera los 15 mil 600 millones de pesos y será integrada con recursos federales y estatales. El secretario de Hacienda, Andrés Pulido Saavedra, indicó que el proyecto no contempla trasladar el costo a las tarifas de agua que pagan las familias.
La planta tendrá una capacidad de producción de 2 mil 200 litros por segundo, según explicó el secretario para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua, Víctor Daniel Amador Barragán.
Desaladora de Rosarito contempla 64.5 kilómetros de infraestructura hidráulica
Además de la construcción de la planta, el proyecto contempla obras complementarias para llevar el agua hacia las zonas de distribución. La directora de la CESPT, Mónica Vega, informó que se desarrollará infraestructura a lo largo de 64.5 kilómetros de red hidráulica.
Estas obras beneficiarían directamente a alrededor de 864 mil habitantes de la Zona Costa, de acuerdo con las estimaciones presentadas por el Gobierno de Baja California.
La gobernadora señaló que la coordinación entre los gobiernos federal y estatal permitirá avanzar en una alternativa de abastecimiento de largo plazo para Tijuana, Playas de Rosarito y Ensenada.
El proyecto representa una ampliación de la infraestructura disponible para atender la demanda de agua de la región y reducir la dependencia de las fuentes actuales de suministro ante escenarios de sequía y crecimiento poblacional.










