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Etiqueta: salud mental

Escuchar demasiada música navideña puede afectar tu salud mental

La navidad está a punto de llegar, acompañada de regalos, fiesta y música, la cual puede ser un riesgo para la salud mental de las personas, según los expertos.

Lo sentimos Mariah Carey, pero la repetición incesante de villancicos puede tener un impacto negativo psicológico.

Aunque este género puede poner de buen humor y despertar el espíritu festivo de mucha gente, los expertos aseguran que escucharlo en exceso puede resultar mentalmente agotador.

La Dra. Victoria Williamson, investigadora sobre la psicología de la música de la Universidad de Londres, explica el efecto como “una U” que comienza con un gusto muy fuerte y una afición por repetir las mismas canciones hasta alcanzar un hartazgo que genera disgusto, aburrimiento y molestia.

Además, expertos señalan que esta música se vuelve una limitante para los trabajadores en la temporada de fiestas. La Dra. Linda Blair, miembro de la sociedad británica de psicología, ha estudiado casos de empleados en tiendas departamentales que, durante la época navideña, disminuyen su productividad por la música ambiental que los persigue durante su jornada.

En lugar de ser un estímulo relajante, la constante repetición satura al cerebro y provoca una respuesta negativa. Y sumado a las preocupaciones por dinero, trabajo o familia durante esta temporada, puede resultar demasiado abrumador, señala la experta.

No te preocupes, esto no significa que debas eliminar el Burrito Sabanero o Jingle Bells Rock  de tu lista de reproducción. Si quieres evitar la fatiga cognitiva, los expertos recomiendan mantener un ‘equilibrio’ y escuchar una variedad de géneros durante la temporada.

Fuente: Forbes

Estudiantes universitarios sufren problemas de salud mental debido a la carga estudiantil

Una serie de afecciones de salud mental comunes se diagnostican con mayor frecuencia en estudiantes universitarios de Estados Unidos, según un estudio que también revela que los estudiantes están más dispuestos a buscar ayuda que en el pasado.

Según las encuestas realizadas a más de 450.000 estudiantes universitarios en 452 instituciones, los investigadores encontraron que, de 2009 a 2015, la proporción que informa tener un diagnóstico o un tratamiento ha aumentado por ansiedad, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), depresión, insomnio, obsesivo Trastorno compulsivo (TOC) y ataques de pánico.

La ansiedad y la depresión siguen siendo las afecciones más comunes. El diagnóstico o tratamiento de la ansiedad aumentó de aproximadamente el 9 por ciento de los participantes de la encuesta en 2009 al 15 por ciento en 2015, y el diagnóstico o tratamiento de la depresión aumentó del 9 al 12 por ciento. La anorexia, el trastorno bipolar, la bulimia, la fobia y la esquizofrenia se han mantenido casi iguales, mientras que los diagnósticos de abuso de sustancias disminuyeron ligeramente.

“Hay mucha discusión sobre la salud mental de los estudiantes universitarios”, dijo la investigadora principal Sara Oswalt de la Universidad de Texas en San Antonio. “Independientemente de la causa o posible influencia de la experiencia de educación superior, las universidades y colegios deberán abordar esto”, dijo Oswalt a Reuters Health por correo electrónico.

Los estudiantes en el estudio estaban participando en la American College Health Association-National College Health Assessment. Los investigadores analizaron los cambios en las tasas de diagnóstico de 12 afecciones de salud mental comunes.

Se enfocaron en particular en si los estudiantes habían sido diagnosticados o tratados en el último año, habían recibido servicios de salud mental o psicológica en el campus y considerarían buscar ayuda de un profesional de salud mental en el futuro.

Según el análisis, en comparación con 2009, las probabilidades de que un estudiante haya sido diagnosticado o tratado por un trastorno de ansiedad en 2015 fueron 68 por ciento más altas. Las probabilidades de diagnóstico o tratamiento aumentaron en un 61 por ciento para los ataques de pánico, 40 por ciento para el TDAH y 34 por ciento para la depresión.

Las probabilidades de que un estudiante haya recibido servicios de salud mental en el campus aumentaron en un 30 por ciento durante el mismo período. También hubo una probabilidad 37 por ciento mayor de que los estudiantes dijeran que buscarían ayuda en el futuro si la necesitaran.

El estudio no fue diseñado para determinar por qué los diagnósticos pueden estar arriba o abajo, advierten los autores. Los resultados plantean la cuestión de si la salud mental de los estudiantes universitarios se ha deteriorado, o si solo se ve de esta manera porque los esfuerzos para alentar a los estudiantes a buscar ayuda han tenido éxito, escriben.

Oswalt y sus colegas señalan que las actitudes hacia la admisión de tener un trastorno de salud mental también pueden estar cambiando.

“La salud mental, al igual que la salud física, es un problema de la comunidad que afecta a todos los miembros de un campus universitario”, dijo Michael Pelts, de la Universidad de Arkansas en Little Rock, que no participó en el estudio. “Aumentar la conciencia, contrarrestar el estigma de la salud mental y promover la prevención y la intervención temprana son esenciales para crear un ambiente de campus saludable”, dijo en un correo electrónico.

Fuente: Tomada de la red

Los alimentos que consumes diariamente afectan la salud mental

Hay evidencias incuestionables de que una dieta saludable tiene un impacto positivo para nuestra salud física. Pero ¿qué hay de enfermedades mentales como la depresión? ¿Pueden empeorar o mejorar según nuestra dieta?

Los estudios más recientes sugieren que sí.

En 2015 un estudio publicado en la prestigiosa revista The Lancet se volvió un punto de referencia en este campo de investigación: sugirió que la nutrición es para la salud mental tan importante como lo es para la cardiología, la endocrinología o la gastroenterología.

Ahora, una revisión de 41 estudios publicados durante los últimos ocho años revela que ciertas dietas parecen tener un efecto positivo para el estado de ánimo y al contrario, que ciertos hábitos alimenticios pobres aumentan el riesgo de depresión.

Estas conclusiones acaban de ser publicadas en la revista Molecular Psychiatry

¿Qué dietas ayudan y qué dietas empeoran el estado de ánimo?

Después de analizar decenas estudios de Reino Unido, Francia, España, Australia y Estados Unidos, en los que participaron unas 31.000 personas, el equipo investigador concluyó que los alimentos procesados y los que contienen grandes cantidades de grasa o azúcar conducen a la inflamación, no solo del intestino sino de todo el cuerpo, en lo que se conoce como “inflamación sistémica“.

Según la doctora Camille Lasalle, que lideró el análisis de los investigadores de la londinense University College London (UCL), “una dieta pro inflamatoria puede inducir a la inflamación sistémica y esto puede hacer aumentar directamente el riesgo de depresión de una manera significativa”.

“La inflamación crónica puede afectar a la salud mental al transportar moléculas pro-inflamatorias al cerebro. También puede afectar a las moléculas neurotransmisoras responsables de la regulación del estado de ánimo“, dijo Lasalle, que trabaja en el departamento de epidemiología y salud pública de UCL.

Y al contrario, los académicos comprobaron que quienes seguían una dieta mediterránea tradicional tenían una probabilidad mucho menor de desarrollar depresión, que es de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayor causa de enfermedad y discapacidad en el mundo.

La dieta mediterránea es un modelo de dieta saludable que normalmente incluye muchos vegetales, legumbres y cereales, además de aceite de oliva, pescado, frutos secos y carnes y lácteos en moderación.

Fuente: Tomada de la red