Miles de peces mueren en la Presa Abelardo L. Rodríguez
- Aunque el parque Esperanto se mantiene cerrado desde finales del año pasado por la contigencia, el fuerte olor de la descomposición alerta a quienes acuden a la zona para hacer deporte.
Miles de peces muertos, principalmente sardinas de dorso gris oscuro y vientre plateado, flotan en la orilla de la Presa Abelardo L. Rodríguez, mezclados con residuos como ropa, plásticos y llantas.
Aunque el parque Esperanto se mantiene cerrado por la cotigencia, el fuerte olor de la descomposición alerta a quienes acuden a la zona para hacer deporte, especialmente ciclismo.
Claudia, usuaria frecuente, señaló que es la primera vez que presencia una mortandad de esta magnitud, compartió que poco antes de terminar 2025 los peces comenzaron a aparecer muertos y atribuye la situación a bajos niveles de oxígeno en el agua y contaminación por aguas negras.
“No produce oxígeno el agua, además hay muchos contaminantes que llegan de colonias, residuos de drenaje, y justo aquí atrás hay un desagüe que no debería estar”, comentó Claudia, quien acude al lugar para relajarse y hacer ejercicio.
Edith, otra ciclista de la zona, destacó la importancia de la presa para el ecosistema de Tijuana.
“Veníamos a kayak, a pescar, hemos pescado aquí antes. Nos preocupa esta situación, porque los vientos de Santa Ana y el calor no habían ocasionado algo así antes. Evidentemente, algo más está pasando este año”, enfatizó.
La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) mantiene el trabajo de mitigación interinstitucional tras el evento ambiental en la presa.
Salvador Cervantes Hernández, titular de la CEPC, indicó que desde las 3:00 horas del 31 de diciembre, cuando fue detectado el fenómeno por el Grupo de Respuesta Especializada Inmediata (GREI), se activó un operativo priorizando la salud pública y la mitigación del impacto ambiental.
En colaboración con CONAGUA, Secretaría de Marina, SEPROA, SEPESCA, CESPT, FESC y la Cooperativa de Mojarreros de la Abelardo, se desplegaron hasta 100 personas y maquinaria pesada para retirar la biomasa y evitar riesgos sanitarios.
Los estudios técnicos realizados por SMADS y CONAGUA indican que la mortandad se debió a un fenómeno llamado vuelco térmico, derivado de los vientos de Santa Ana, que afectó los niveles de oxígeno en el agua, especialmente para la especie “sardinilla”, un pez de agua dulce introducido en la presa que se adaptó al ambiente local.
Cervantes Hernández aclaró que no hay evidencia de contaminación y que la mortandad se limitó a esta especie, aunque el Parque Esperanto permanece cerrado hasta realizar una evaluación para determinar su reapertura.
“La muerte de ciertas especies es un proceso propio de los ecosistemas de agua. Evaluaremos el monitoreo permanente de la presa para detectar condiciones adversas y proteger la fauna”, indicó el titular de la CEPC.
José Vargas y Selene Reynoso / Border Zoom