Autoridades sanitarias analizan 26 playas de Baja California, de las cuales tres no están en condiciones para su uso recreativo.
En el marco del periodo vacacional de Semana Santa, autoridades de salud informaron que 23 playas del estado son aptas para uso recreativo; sin embargo, se identificaron tres playas no aptas ubicadas en Tijuana.
Por instrucciones de la gobernadora se reforzaron las acciones de vigilancia y monitoreo sanitario en destinos turísticos de Baja California, en coordinación con autoridades de los tres órdenes de gobierno.
La Secretaría de Salud informó que, a través de la COEPRIS BC, se realizaron muestreos en 26 playas, de las cuales 23 cumplen con los estándares sanitarios establecidos por la norma NMX-AA-120-SCFI-2016, que indica un límite de menos de 200 partículas contaminantes por cada 100 mililitros de agua.
Las playas aptas se encuentran en los municipios de San Felipe, Tijuana, Playas de Rosarito, Ensenada y San Quintín, ofreciendo opciones seguras para residentes y visitantes durante este periodo vacacional.
No obstante, las playas que exceden los niveles permitidos de contaminación se localizan en Tijuana, específicamente en San Antonio del Mar, Baja Malibú y Playa Blanca, por lo que no se recomienda su uso recreativo.
Autoridades estatales señalan que el cuidado del litoral es una responsabilidad compartida, por lo que exhortan a la población a evitar arrojar basura en ríos y cuencas, así como a realizar conexiones adecuadas al sistema de drenaje para prevenir descargas de aguas residuales al mar.
Finalmente, los resultados del monitoreo son compartidos con los Comités de Playa Limpia, quienes determinan acciones para proteger la salud de los visitantes duranteel periodo vacacional de Semana Santa.
Las autoridades hicieron un llamado a vacacionar con responsabilidad y seguir las recomendaciones de seguridad, así como reportar emergencias al 911.
Las autoridades han ampliado una advertencia por la contaminación del océano sobre toda la costa en Imperial Beach, debido a las aguas residuales que fluye el río Tijuana provenientes de México.
Las últimas lluvias llevan el agua contaminada a la costa y las olas y corrientes las empujan hacia el norte más allá de la frontera afectando también el Refugio Nacional de Vida Silvestre, de acuerdo con el Departamento de Salud Ambiental del Condado de San Diego.
Señales de advertencia se mantendrán a lo largo de las playas afectadas hasta que las pruebas de seguimiento muestran que las aguas estén aptas para los nadadores y surfistas, dijo que la DEH.