Evelyn, la montañista de Tecate que va a conquistar las cumbres más altas del mundo
- Tras iniciar su proyecto internacional rumbo a las Seven Summits, su historia combina disciplina, salud mental y orgullo por sus raíces, con la mirada puesta en llevar el nombre de Tecate a cada continente.
Desde Tecate, donde las montañas forman parte del paisaje cotidiano, Evelyn Duarte Lara aprendió que las cumbres no solo se miran: se trabajan. Tecatense y profesional de la salud mental, convirtió un proceso personal en una plataforma de inspiración.
Psicóloga clínica por CETYS Universidad, con maestría en Neuropsicología y fundadora del centro Sinapsy, ha dedicado más de diez años a acompañar procesos internos, mientras en paralelo construía el suyo en la montaña, enfrentando problemas de ansiedad que encontró cómo resignificar en la naturaleza.
Su vínculo con el senderismo comenzó hace más de una década y evolucionó hacia la alta montaña hace cinco años, enfrentando cumbres como el Pico de Orizaba, el Iztaccíhuatl en México y el Monte Whitney en Estados Unidos, cada una parte de una preparación constante para desafíos mayores.
“El haberme involucrado en la montaña, en la naturaleza, en la meditación, realmente a mí me sanó”, compartió. Desde entonces, cada ascenso representa no solo disciplina física, sino también reconstrucción emocional.
En enero de este 2026, Evelyn conquistó la cima del Aconcagua, la montaña más alta de Latinoamérica, con 6,962 metros de altura, ubicada en Argentina. El ascenso tomó 12 días de aclimatación, descensos obligados por mal clima, jornadas de hasta diez horas continuas y momentos de desgaste físico y mental.
Aunque experimentó cansancio extremo, sufrió una fuerte quemadura solar y enfrentó la incertidumbre propia de la altitud, aseguró que “Nunca hubo una razón que yo dijera: me voy a regresar”.
En la mochila llevaba lo esencial para la supervivencia en alta montaña: botas de doble capa para frío extremo, sistema de capas térmicas, doble guante, casco, buff, bastones, crampones, piolet, snacks, hidratación y, como dice entre risas, “Coca-Cola, bendita la montaña”.
Al llegar a la cima, la emoción fue distinta a lo imaginado. “Mi mente iba enfocada en llegar… fue más la emoción, la gratitud”. Después vino la conciencia plena del logro. “Fue como… estoy aquí arriba, lo logré. Fue cuando me cayó el veinte”.
Y entonces ocurrió uno de los momentos más significativos: “Sacar la bandera de México allá arriba… y que me preguntaran ‘¿de dónde eres?’ y decir ‘de México, de Baja California, de Tecate’. Eso es algo que no se puede explicar”.
Para Evelyn, el éxito no termina en la cumbre. “Cumplir una montaña no es solo llegar a la cima, sino poder retornar. Decir: ya estoy de vuelta en casa, estoy sana, estoy salva”. Su visión está anclada en la seguridad y el proceso completo.
Esa filosofía guía ahora su siguiente meta: el desafío internacional “Seven Summits”, que consiste en escalar la montaña más alta de cada continente, un proyecto de alto rendimiento que exige planeación estratégica, resistencia y financiamiento.
“Representar primeramente siendo mujer y siendo de Baja California, siendo de Tecate, para mí es un honor. Se me pone la piel chinita de pensarlo”, destacó Evelyn, consciente del impacto simbólico que implica su presencia.
En un deporte donde históricamente predominan los hombres, su participación reafirma que “La montaña no es exclusivamente para un género, cualquiera lo puede hacer”, subrayando un mensaje de equidad y apertura.
En agosto iniciará con el Monte Kilimanjaro en África y el Monte Elbrús en Europa, dentro de un plan que busca completar en menos de año y medio, una marca que ninguna mexicana ha logrado hasta ahora en ese periodo de tiempo, ya que hay dos pero el subir las siete montañas les ha tomado año.
El proyecto requiere patrocinio, logística internacional y una inversión considerable. “Estoy en este proceso de patrocinio, buscando marcas, porque es bastante caro. Hay que ser muy honestos”, sostuvo con transparencia.
Durante futuras expediciones, donde no siempre habrá señal, se comunicará vía GPS mientras un equipo de apoyo documentará cada etapa en sus redes sociales,—Instagram (Evelyn.d.l) y Facebook (Evelyn Duarte Lara)— garantizando seguimiento y conexión con quienes la acompañan desde casa.
Convencida de que la autosuficiencia y la preparación son claves, su historia demuestra que las cumbres más altas no siempre están en el mapa: muchas veces están en la mente, en la disciplina y en la convicción profunda de que una mujer de Tecate puede dejar huella en las montañas del mundo.