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Etiqueta: cavilaciones

Cavilaciones: Querido Santa Claus

Santa Claus, tal vez sigo siendo muy ingenuo creyendo que existes y por eso te sigo pidiendo lo que deseo para Navidad aunque rara vez me hagas caso. Y como ya te habrás dado cuenta, a estas alturas no te estoy pidiendo cosas solo para mí; ya no quiero ser egoísta. Por ejemplo, el año pasado te pedí como mi primer regalo que en México cuando menos empiecen a respetarse las leyes. Que todos las cumplan, pero más que nadie nuestros gobernantes. Pero no pasó nada, todo sigue igual. Nuestro gobierno sigue promulgando nuevas leyes que tampoco se cumplen. Sigue reinando la impunidad a todos los niveles.

Al cavilar sobre el trillado dicho: “todos tienen el gobierno que se merecen”, deduzco que a lo mejor sí es cierto porque la gran mayoría contribuimos al caos pasándonos los altos, no pagando impuestos y otras cosas que consideramos normales en México. En cuanto los altos, ayer tuve una cita en el consulado mexicano en San Diego para renovar mi pasaporte y tuve que salir de mi casa a las 5 AM para cruzar la frontera. Rara vez manejo a esa temprana hora. Durante el trayecto, me asombró que más de la mitad de los autos se pasaban los semáforos en rojo como si no existieran. Creerán que cuando no hay ni tráfico ni policías, no es obligación respetar los señalamientos viales. Inclusive creo que pensarían que mi auto estaba descompuesto porque me paré en un semáforo que tardó mucho en cambiar.

Santa, a lo mejor te estoy abrumando con tantos deseos, pero tengo otras cosas que te quiero pedir este año. Quiero que se resuelva el absurdo problema de la iluminación pública en Tijuana, el gran misterio de las famosas, o infames, luminarias. No nos merecemos una ciudad mal iluminada ni un gobierno, que viéndolo desde un punto muy sencillo, se haga bolas comprando focos. Quiero que no haya tantos asesinatos en nuestra ciudad, no importa que sean pleitos entre delincuentes. Finalmente, quiero que arreglen los baches en la calle enfrente de mi casa, aunque supongo que este deseo todo mundo te lo pide y comprendo que no tengas los recursos para satisfacernos a todos.

Mi cita en el consulado mexicano en San Diego era a las 7 AM. Llegué media hora antes porque es muy difícil calcular el tiempo para cruzar la frontera. Al punto de la hora se abrieron las puertas. Tuve que hacer varias filas, para entrar, para registrarme, para entregar un forma que tuve que llenar, para que me tomaran mis huellas, para pagar y finalmente para recoger mi nuevo pasaporte. En todas las colas los empleados me trataron amablemente y con respeto. ¿Tiempo total transcurrido? Una hora y media. Santa, no quiero ser malagradecido y por eso te doy las gracias porque sí hay cosas que funcionan mejor. Le dije a la persona que me entregó el pasaporte que me había impresionado mucho el buen servicio que me ofrecieron. Me sonrió y me dijo: “Gracias señor. Feliz Navidad”.

 

El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

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Cavilaciones: ¿Quién es más macho?

Anoche se llevó a cabo el último debate presidencial de los aspirantes del partido republicano a la candidatura para la presidencia de Estados Unidos en las elecciones del año 2016. Como el tema fue la seguridad en esta época incierta donde predomina el terrorismo, los candidatos flexionaron sus músculos y se pusieron sus capas de Superman para demostrar quién es el más macho de todos con la mejor estrategia para derrotar a ISIS.

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, dijo que establecería un zona de no volar sobre Siria y que si un avión ruso la violara, lo derribaría, “porque eso es lo que significa una zona de no vuelo”. Hoy en la mañana lo entrevistaron en las noticias de CBS y cuando le preguntaron si derrumbar un avión no podría provocar la tercera guerra mundial, él contestó: “¡ya estamos en la tercera guerra mundial contra los radicales terroristas Islámicos!”. Christie es uno de los moderados que se vio forzado hacia la derecha para poder competir con Donald Trump, quien sigue como líder en las encuestas.

Trump volvió a afirmar que México está abusando de Estados Unidos, que si es presidente va a expulsar a todos los inmigrantes mexicanos y que construirá su infame muralla en la frontera para que no pueda entrar “ni un solo ilegal”. Ted Cruz, quien en mi opinión sería aún más funesto que Trump, declaró que él también construiría la muralla y bromeo que Trump la pagaría. Trump se rio y dijo: “yo sé construir cosas”.

Por cierto, yo creo que si los americanos en verdad quisieran frenar la inmigración ilegal, hay una solución que serviría como un freno instantáneo, pero que no se menciona nunca: criminalizar el empleo de ilegales. Si los gerentes y los dueños de las empresas supieran que irían a la cárcel si emplean ilegales, nadie los contrataría. La realidad es que es una hipocresía enorme porque la iniciativa privada necesita a los trabajadores ilegales y los gobernantes lo saben.

Las posiciones estridentes de Trump ya no pueden contrarrestarse con las palabras de una persona sensata que pueda evidenciar que su mensaje es de odio. Algunos de los candidatos republicanos lo intentaron y se fueron de pique en las encuestas. Trump logró despertar a una minoría antes callada en Estados Unidos que siente que no tiene futuro debido al estancamiento de la clase media en las últimas décadas. Despertaron un día y se dieron cuenta que los blancos anglosajones ya no son la mayoría en muchas regiones del país. La mayoría de ellos apenas si terminan la escuela preparatoria. Llaman a un plomero a que arregle una tubería en su casa y los consume la ira cuando llega un mexicano a atenderlos. Esa es la nueva realidad para ellos y Trump la ha sabido explotar a su favor.

Tal vez Trump no llegue a ser el candidato. Pero los otros que van a la cabeza no son muy diferentes. Quizás Trump sea una llamarada de petate, pero el Trumpismo perdurará por mucho tiempo.

El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

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Cavilaciones: La cultura de las armas

El promedio de asesinatos masivos en Estados Unidos en el año 2015 supera a uno por día. Nuestro vecino del norte es el único país desarrollado del mundo con esta inexplicable y cruel epidemia que le ciega la vida a tanta gente inocente.

Dos días después de la masacre de San Bernardino, la cual aparentemente fue un acto de terrorismo, el senado de Estados Unidos votó en contra de aprobar una ley que haría más estricto el proceso de investigación de antecedentes de las personas que desean adquirir armas. El presidente Obama recalcó lo absurdo que es que existan personas que tienen prohibido viajar en avión porque están en las listas de sospechosos para cometer actos terroristas, pero que puedan tranquilamente adquirir explosivos o pistolas semiautomáticas.

Las leyes que regulan la venta y el uso de armas en Estados Unidos no son uniformes. California tiene las leyes más estrictas. Aunque no sea posible comprar ahí un rifle automático con un magazine de más de 10 balas, es muy fácil adquirir otros con mayor capacidad a través del Internet. En California es ilegal modificar el arma pero no hay una manera práctica de prevenirlo.

Texas está en el otro extremo y tiene leyes muy laxas. Es uno de los estados que recientemente han hecho más fácil la adquisición de armas. También es fácil obtener permisos para portarlas en público. Una reciente enmienda permite que los estudiantes puedan ir armados a los campus de la Universidad de Texas. Parece un viaje de retorno al viejo oeste.

Donald Trump continua pregonando que las masacres pudieran prevenirse si todos portaran armas. Con frecuencia escucho el argumento de los conservadores que afirman que si en un cine donde alguien se parara y empezara a disparar, se salvarían muchas vidas si los espectadores estuviesen armados porque podrían abatir al asesino entre todos.

Otro argumento es que “las pistolas no matan a la gente, la gente mata a la gente”. Este es el eslogan principal de los simpatizadores de la National Rifle Association (NRA), la organización de cabildeo más poderosa de Estados Unidos. La NRA tiene una influencia enorme debido a que canaliza con mucha eficiencia fondos a las campañas electorales de los que están a favor de sus políticas. De la misma manera, ha demostrado ser muy hábil para destruir las carreras políticas de quienes proponen establecer reglas más estrictas para la venta de armas.

Todo esto me hace preguntarme: si en México están prohibidas las armas, ¿por qué hay tantos asesinatos y matanzas? ¿Será entonces cierto que las leyes para controlar la venta de armas no sirven si no se acompañan de una cultura que no promueva y popularice la violencia? ¿O será un problema diferente en nuestro país causado porque las leyes no se respetan y prevalece la corrupción y la impunidad? No sé cuál sea la respuesta; pero desgraciadamente antes de despedir el año habrá muchas más tragedias tanto en nuestro país como en Estados Unidos.

El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

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Cavilaciones: Terrorismo y Tecnología parte 2

En mis Cavilaciones de la semana pasada mencioné que el mundo es muy diferente hoy a lo que era hace apenas 5 años debido a la ubicuidad de los teléfonos inteligentes y las redes sociales. Una consecuencia directa de la conectividad permanente, es que involuntariamente estamos compartiendo información personal que las empresas y los gobiernos procesan para crear un perfil de cada uno de nosotros. Estos datos pueden utilizarse para fines inocuos, aunque fastidiosos, como lo es bombardearnos con anuncios de publicidad hechos a la medida diseñados usando la información de nuestro perfil.

Los gobiernos pueden utilizar las nuevas tecnologías de comunicación para vigilarnos. Un gobierno benévolo, si tal bestia existe, no nos causa ningún daño evidente al espiarnos. El gobierno francés, por ejemplo, pudo identificar muy rápidamente a los terroristas que atacaron Paris usando los rastros que dejaron en las redes sociales. Pero en manos de un gobierno autoritario, nuestra información puede usarse para perseguir a los disidentes y a los que tengan opiniones contrarias. Cuando observo la retórica estridente de Donald Trump, quien continua como líder en las encuestas para ser el candidato del partido republicano para presidente de los Estados Unidos, no dejo de imaginarme las maneras que podría utilizar las nuevas tecnologías para espiar y perseguir a los mexicanos y a los inmigrantes del Medio Oriente.

El ímpetu de proteger nuestra privacidad es un arma de dos filos. Por un lado nos protegemos de los posibles abusos de los organismos de gobierno. Por el otro le damos túneles de comunicación secretos a organizaciones criminales. Y sin costo alguno.

Hay muchas otras tecnologías que facilitan las comunicaciones privadas que aún no son muy populares, pero que ya son notorias porque las utilizan las organizaciones terroristas. Un grupo de investigadores de la academia militar de West Point recientemente listó las tecnologías que recomienda el Estado Islámico (ISIS) a sus simpatizadores. La elección para teléfono inteligente es el BlackPhone, “un producto diseñado para ser privado desde sus cimientos”, como lo anuncia su página de Internet. Paradójicamente, el mercado que busca Blackphone son las empresas que quieren mantener privadas sus comunicaciones para proteger su propiedad intelectual y los gobiernos que quieren proteger sus “misiones críticas” dentro y fuera de sus países.

Para enviar mensajes, ISIS utiliza aplicaciones como Telegram (hay otras), un sistema que envía mensajes cifrados que después se autodestruyen. Por cierto, Telegram está creciendo muy rápido y amenazando el liderazgo de Whatsapp. Para navegar el Internet, utilizan la red anónima Tor. Cuando utilizo el navegador de Tor, nadie sabe quien soy ni donde estoy. El producto es gratuito y su meta es ayudar “a defendernos de la vigilancia que amenaza nuestra privacidad y libertad, nuestras relaciones personales, y de los aparatos de seguridad del estado”.

El gran problema es que los individuos, los gobiernos, las empresas y los terroristas quieren la misma cosa: privacidad en sus comunicaciones. Los canales de comunicación privados sirven tanto a los buenos como a los malos. Desgraciadamente no existe una tecnología que solo puedan utilizar los buenos.

El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

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Cavilaciones : Terrorismo y Tecnología

 

Hay una batalla constante entre los que tratan de mantener privada nuestra información personal que se captura a través del Internet y las autoridades que quieren verla para poder capturar criminales y protegernos de actos terroristas. La mayoría de nosotros, quizás por ignorancia, no tomamos medidas especiales para proteger nuestra privacidad. Debido a esto siempre hay alguien grabando y analizando lo que vemos en el Internet. A eso se debe que cuando buscamos algún producto, digamos una bicicleta, muy pronto vemos que las páginas que visitamos contienen anuncios de bicicletas. Si utilizamos redes sociales, voluntariamente estamos grabando todas nuestras actividades y divulgando los detalles de nuestros gustos, amistades, virtudes y vicios.

Debido a que nuestros teléfonos inteligentes tienen geoposicionadores y a que cada día más nos sirven como el método principal para conectarnos al Internet, también estamos divulgando dónde estamos y esta información se está grabando. Uber tiene un registro detallado del lugar donde recogen a sus clientes, a qué lugar fueron, y de la hora en que viajaron. Como todo esto empezó a suceder en masa hace menos de 5 años, no sabemos todavía cuales pueden ser las consecuencias a largo plazo.

Recuerden que durante la guerra fría después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania Oriental y los países de la Unión Soviética crearon organizaciones muy sofisticadas para espiar a sus ciudadanos. El espionaje era con tecnología rudimentaria que se apoyaba más que nada en hacer que todos espiaran a sus vecinos. Si hoy surgiera un nuevo país totalitario, sería muy fácil usar la tecnología que tenemos en nuestras manos para lograr en muy poco tiempo lo mismo que logró la Stasi en Alemania del Este.

Los medios de comunicación han enfatizado que las organizaciones de terroristas son muy hábiles y exitosas para utilizar las redes sociales para reclutar gente de todo el mundo a que se unan a su causa. Paradójicamente, su misión parece que es retroceder el mundo al siglo VII usando herramientas del presente siglo. ¿Qué métodos utilizan estas organizaciones para comunicarse y divulgar sus doctrinas sin que las puedan detener? Lo que hacen es aprovecharse de tecnologías cuya meta es proteger la privacidad. Al servir a los que desean privacidad ayudan también a quienes quieren cometer actos criminales.

El temor a los abusos de los gobiernos totalitarios es lo que impulsa a las organizaciones a que aboguen por nuestra privacidad en el Internet. Apple, la quinta compañía más grande del mundo según la revista Fortune, recientemente declaró enfáticamente que ya no va a entregar información personal sobre sus usuarios a las agencias de inteligencia y seguridad del gobierno. La CIA, por ejemplo, solicita con frecuencia a las compañías que ofrecen servicios de Internet y teléfono información acerca de personas que están investigando. Apple no solo se niega a hacerlo, sino que el diseño de sus sistemas no lo permite. En los sistemas actuales de Apple, la misma compañía no puede extraer nuestras contraseñas privadas para entregársela al gobierno. Apple utiliza esta política como una ventaja sobre sus competidores. Continuará.

El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

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Cavilaciones: Expresiones Faciales Virtuales

 

Predomina en la actualidad un clima de desconfianza que hace que no creamos las cosas que leemos, oímos y hasta vemos. Y no me refiero al deporte de no creerle nada al gobierno y a los políticos, siendo esto en gran parte sumamente razonable y justificable, sino al efecto de las nuevas tecnologías que pueden transformar la misma realidad de nuestro entorno.

Hace muchos años investigué una tecnología que pretendía que uno creyera que alguien en un video estaba hablando de algún tema en particular, cuando lo que sucedía en realidad es que se sustituía digitalmente su boca con otra similar dirigida por un programa que podía extraer de un idioma los movimientos que deben hacer los labios de dicha boca virtual para simular que una persona está hablando. Solo se necesitan una docena de posiciones de los labios para simular que una persona está diciendo lo que uno quiera que diga. En esos días, la tecnología era burda puesto que el resto de la cara que también se usa en el idioma hablado no estaba bien sincronizado con las palabras. Tampoco se podía lograr en tiempo real; había que primero analizar el texto hablado para generar un video de los labios en movimiento y sobreponerlo en la imagen de la persona que deseábamos que pareciera que estaba hablando.

Hoy existe una nueva tecnología con el nombre extravagante de Transferencia de Expresiones en Tiempo Real para la Reconstrucción Facial, la cual logra que cualquier persona pueda parecer que está diciendo lo que otra persona dice. Primero se necesita modelar la cara de las dos personas, algo parecido a tomarles una foto en tres dimensiones. Después una cámara se enfoca en la persona que está hablando y otra en la que queremos que parezca que lo está haciendo. El programa captura los movimientos de los labios, cejas, pómulos, etc., y los sobrepone a la persona que no está diciendo nada o diciendo algo diferente. Inclusive el programa ajusta las expresiones de la persona que no está hablando no importa si está moviendo su cabeza.

En un video que vi en el Internet la narradora nos dice que una posible aplicación es que haya traducciones simultáneas en donde parezca que la persona está hablando diferentes idiomas en diferentes pantallas. Por ejemplo, un conferencista podría dar su plática en inglés y se traduciría simultáneamente a español y alemán con las expresiones faciales del respectivo traductor. En la pantalla para los que hablan español se oiría la voz del traductor con las expresiones faciales del mismo superpuestas en la cara del conferencista.

Sin duda hay otros investigadores tratando de resolver el problema de cómo modelar la voz de tal forma que lo que se oiga no sea la voz del traductor, sino la voz simulada del conferencista. Cuando lleguemos a esa meta, entonces no sabremos que es realidad y que está simulado, lo que seguro servirá para alimentar las mentes creativas de quienes les gusta suponer que todo lo que sucede en el mundo es producto de conspiraciones.

El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

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