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Muerte súbita: impredecible e inesperada

Muerte súbita: impredecible e inesperada
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Todas las personas tenemos un ritmo de vida diferente. Podemos ser personas sanas, deportistas o quizás no serlo, pero contamos con buena salud, vivimos el día a día de manera normal, pero de pronto nos alcanza la fatalidad de una manera inesperada.

La muerte súbita cardiaca, es quizá uno de los hechos más impactantes que hemos escuchado y puede ocurrirle a cualquier persona en cualquier edad. Es una muerte que se produce de forma instantánea, sin haber tenido un accidente o algún traumatismo y se ocasiona por razones muy poco claras, en la mayoría de casos se da por algún fallo cardiaco.

¿A quiénes afecta?

Afecta a cualquier persona, en cualquier edad.

Se puede presentar en recién nacidos, hasta los 6 meses, y en niños. Se presenta con mayor frecuencia en pequeños cuyas madres han fumado durante la gestación y no han llevado un embarazo sano, afortunadamente estos casos van disminuyendo. Algunas medidas que se recomiendan, es que el bebe duerma boca arriba y evitar abrigar y envolver casi hasta inmovilizar al pequeño.

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La muerte súbita cardiaca, es muy poco común en los jóvenes deportistas menores de 35 años. Ocurre por alguna anomalía cardiaca, que puede ser hereditaria, también por tener alteraciones en las arterias, o por algún fuerte golpe en el pecho que puede trastornar las funciones cardiacas. Las revisiones anuales generales que incluyan una exploración al corazón, puede ayudar a detectar alguna anomalía.

También se produce en mayor cantidad en personas mayores a 35 años, sobretodo en varones entre los 50 a 65 años. Se presenta en personas que pueden tener algún mal congénito, que despierta de pronto, también en personas que quizá no han presentado algún problema coronario, pero sí tienen estos factores de riesgo: Colesterol elevado, obesidad, son fumadores, no hacen ejercicio y tienen presión alta, por lo que se recomienda realizarse revisiones médicas constantes. El estrés y un ritmo de vida muy exigente, puede ocasionar un infarto fulminante.

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Síntomas

Son muy pocos los síntomas que se presentan y muy poco el tiempo que se tiene para notarlos, sin embargo, tiene estas características:

– El afectado, no tienen una respuesta rápida a cualquier estímulo.

– Presentan perdida del conocimiento brusco y desmayos repetitivos.

– En menos de un minuto dejan de respirar y su piel y uñas toman un color amoratado o azul o cenizo.

– Palpitaciones rápidas, sin una causa justificada, que causan mareos y agitación.

– Dolor opresivo en el pecho.

¿Qué se puede hacer?

Lamentablemente este tipo de muerte es muy repentina y se desarrolla muy rápido, en la mayoría de los casos, el afectado llega sin vida al hospital. Sin embargo, si presenciamos cualquier síntoma antes mencionado, debemos actuar de inmediato sin perder tiempo.

Lo primero es comunicarnos con el número de emergencia de nuestra localidad.

Lo segundo iniciar la reanimación cardiovascular, darle masajes cardiacos y respiración boca a boca al afectado, hasta que lleguen los paramédicos, realicen la reanimación cardiovascular con el desfibrilador y trasladarlo al centro de salud más cercano.

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La muerte súbita cardiaca puede ocurrir en sólo 5 minutos, lo que nos da muy poco tiempo para poder hacer algo.

Sin embargo es importante saber actuar, el conocimiento de los primeros auxilios, no debe ser ajeno. Todos debemos estar capacitados. También es importante que los lugares públicos cuenten con personal y equipos de reanimación adecuados.

Finalmente si bien es cierto que le puede ocurrir a cualquier persona, podemos cuidarnos a nosotros mismos con el ejercicio, la buena alimentación, evitando el cigarro y el alcohol y manteniendo un ritmo de vida tranquilo, es decir sin dejar nuestras responsabilidades, darnos un tiempo para descansar y relajarnos.

El cuidado y la responsabilidad con los demás y con nuestras actividades es muy importante, pero ello empieza con el cuidado de uno mismo. Nuestro bienestar está primero.

Fuente: La República

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