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Conoce “La Enfermedad de los Pobres”, es la segunda más importante del mundo

Conoce “La Enfermedad de los Pobres”, es la segunda más importante del mundo
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Conocida como “la enfermedad de los pobres”, afecta cada año a cientos de personas en Quintana Roo a quienes provoca úlceras en cara, brazos o piernas y deja cicatrices permanentes. La entidad ha ocupado en años anteriores los primeros lugares a nivel nacional con más casos de este mal, producido por la “mosca chiclera”.

En 2017, se situó en la primera posición con más de 300 personas enfermas y en este año ocupa la misma posición, con 135 casos, según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave).

Alberto España Novelo, coordinador de las Unidades Médicas Móviles en el estado, explicó que la leishmaniasis es producida por un parásito que provoca úlceras en cara, brazos y piernas.

Es una enfermedad infecciosa y tiene distintas manifestaciones, la más frecuente en la zona sur de la entidad es la cutánea, que se presenta con úlceras y puede dejar cicatrices permanentes.

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Comentó que junto con el Mal de Chagas y otros, es parte de las llamadas enfermedades tropicales más comunes y que se dan con mucha frecuencia en el estado.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) está entre las seis enfermedades tropicales y las dos parasitosis más importantes en el mundo en la actualidad. Las padecen más de 12 millones de personas en 88 países; aunque se desconoce el número real de casos.

La Secretaría de Salud en el estado indicó que la mejor manera de prevenir la infección es protegerse de las picaduras de la mosca chiclera, sobre todo, en aquellas personas que realizan alguna actividad en las áreas selváticas, que es en donde está su hábitat.

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Los síntomas son: 

Dificultad para respirar.
Llagas en la piel que pueden convertirse en una úlcera cutánea que sana muy lentamente. Congestión, goteo y hemorragia nasal.
Dificultad para deglutir.
Úlceras y desgaste (erosión) en la boca, la lengua, las encías, los labios, la nariz y el tabique nasal.
En los niños, la infección empieza, generalmente, de una manera súbita con tos, diarrea, fiebre y vómitos.

La pobreza aumenta el riesgo. Las malas condiciones de vivienda y las deficiencias de saneamiento de los hogares. Las epidemias a menudo se asocian con la migración y el desplazamiento de personas no inmunizadas a zonas donde ya existen ciclos de transmisión.

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Existen varios métodos de laboratorio para el diagnóstico de las diferentes formas clínicas de la enfermedad, el más utilizado es la observación del parásito en frotis teñido de tejido de la úlcera, médula ósea o bazo, el cual es observado mediante microscopio.

El tratamiento depende de varios factores, como la forma de la enfermedad, las afecciones comórbidas, la especie del parásito y la ubicación geográfica. Es una enfermedad que se puede tratar y curar, pero para ello es necesario un sistema inmunitario competente, dado que los medicamentos, por sí solos, no son capaces de eliminar el parásito del organismo.

Fuente: Sipse

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