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Palco de Prensa: Peor el Remedio

Palco de Prensa: Peor el Remedio
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Parece algo sencillo, pero es mucho más complejo. Podría ocurrir, como lo advierte el dicho “que sea peor, el remedio que la enfermedad”.

La llamada Conferencia Nacional de Gobernadores, solicitó formalmente al Senado de la República, que la labor preventiva a cargo de las policías municipales del país, sea tranferida a policías estatales en cada entidad.

Que se desarme a los policías municipales y que se les asignen labores estrictamente administrativas, propias o inherentes a la aplicación del Bando de Policía y Buen Gobierno.

Que se creen policías estatales en cada entidad, con un mando único, a las que se integrarían los policías municipales que hayan pasado los controles de confianza y reunan las condiciones de capacitación propias para ello.

Obviamente los Gobernadores están desesperados y suponen que esa es la solución a los graves problemas de inseguridad pública que prevalecen en el país.

La propuesta fue hecha por Eruviel Avila Villegas, Gobernador del Estado de México y Presidente de la Conago, a los integrantes de la Junta de Coordinación Política del Senado.

Esto, según indicó, deberá ser analizado por el Senado de la República, para enriquecer y fortalecer la propuesta del Presidente Enrique Peña Nieto, a fin de crear los Mandos Unicos en cada entidad.

Afirmó que es mejor, fortalecer las 32 policías estatales, que tratar de recomponer las más de mil 800 corporaciones municipales que existen en el país, que hoy enfrentan serios problemas de falta de presupuesto, certificación y controles de confianza.

Consideran que el tener una Policía Estatal Unica, en cada entidad, acabaría con las presiones del crímen organizado a los Presidentes Municipales y a directores de la policía preventiva.

Que se contaría con policías estatales robustas, con las que se brindaría la seguridad que merece la población.

Esto implicaría que las policías municipales dejaran de realizar labores preventivas. Se dedicarían exclusivamente a tareas administrativas, propias o relativas al Bando de Policía y Buen Gobierno.

Suponen que los policías que reunan los requisitos para incorporarse a las policías estatales y que hayan pasado los controles de certificación y confianza, podrían hacerlo.

Son muchas las observaciones que deben hacer al respecto. En principio, que las policías estatales no solamente no son la solución al clima de violencia e inseguridad que prevalece en la mayoría de las entidades del país, motivo de la preocupación manifiesta de los gobernadores.

Que las condiciones generales del país, no son similares en todas las regiones. Que en Baja California, las principales denuncias o quejas por violaciones a los derechos humanos, son relativos a las arbitrariedades o salvajadas en que incurren constantemente los elementos de la Policía Estatal Preventina.

Nadie puede garantizar, que la llamada PEP, pueda cumplir eficientemente, con las tareas preventivas, sin cometer arbitrariedades. Además, el gobierno del Estado carece de presupuesto para contratar el número de elementos requeridos para ello.

Por lo que respecta a las policías municipales, sin armas, serían algo así como simples inspectores y para ello tendrían que ser capacitados. La mayoría, logran imponerse ante los ciudadanos, precisamente por andar armados y porque son arbitrarios, Desarmados, serían como indefensos gatitos.

Pocos de ellos realmente muy pocos, podrían aspirar a integrarse a las policías estatales. La mayoría están regordetes y mal capacitados. Más aún, los de pequeñas poblaciones, donde el único empleo que pueden conseguir, y mal pagados, es el de policías municipales.

En esos lugares, la mayoría de los elementos de seguridad, andan desarmados o traen armas anticuadas e inservibles. Habrá quienes sean más útiles con una resortera en la mano o con una bolsa llenas de piedras.

Independientemente de que al percibir bajos salarios, antes que actuar como enemigos del crímen organizado, son auxiliares o están al servicio de los malandros. Esto es precisamente lo que ocurre en muchos pueblos de México.

Así mismo, la policía municipal, es auxiliar de la autoridad administrativa. Muchas de las veces, su sola presencia permite a los gobernantes mantener el orden social. Desarmados, van a ser objeto de burlas.

La propuesta, sería analizada y discutida, durante el período ordinario de sesiones que inició el 1 de febrero y concluirá el 30 de abril.

En entidades, con gobiernos de partidos distintos, ha habido serias divergencias para establecer los Mandos Unicos en las corporaciones policiacas. Más aún, en aquellas pequeñas poblaciones, en donde todo tipo de policías ya están infiltradas por el crímen organizado.

El tema es tentador y aparentemente factible. Vale la pena pensarlo dos veces o más, porque podría resultar “peor el remedio que la enfermedad”.

Al menos en Baja California, la responsabilidad sería demasiada para la PEP. Y también para el Jefe del Ejecutivo Estatal, que no ha sabido mantener a los “pepos” bajo control. Y evidentenete, ni la lucha le ha hecho.
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