Banner UTT

inicio COLUMNAS Cavilaciones: Pensamientos sobre los servicios médicos en México

Cavilaciones: Pensamientos sobre los servicios médicos en México

Cavilaciones: Pensamientos sobre los servicios médicos en México
10
0

Ya tenía más de una década viviendo en Estados Unidos cuando decidimos tomar unas vacaciones en Cancún. Estábamos cenando en un restaurante cuando mi hijo de 13 años empezó a sufrir un ataque de asma. No había traído al viaje el inhalador que siempre lo acompañaba para resolver estas situaciones. Después de unos cuantos minutos ya tenía muchas dificultades para respirar. Alarmados salimos del lugar en busca de un taxi para que nos llevara al centro de atención médica más cercano. El chofer nos dijo que no había hospitales o clínicas en donde estábamos y que la única opción era ir al centro de la ciudad que en esa época era muy pequeña (esto sucedió hace más de 25 años). Nos explicó que tardaríamos más de media hora en llegar.

Fue entonces que nos entró el pánico. ¿Qué podemos hacer?, nos preguntábamos. Entonces pensé en algo que no se le ocurriría a un americano porque allá no puede suceder. “Hay alguna farmacia por aquí?”, le pregunté. Nos llevó a la más cercana. Le describí al boticario lo que estaba sucediendo y me dijo que si le daba mi consentimiento él podía inyectarle un bronquiodilatador. En unos minutos mi hijo se recuperó y se nos pasó el susto. Yo recuerdo con frecuencia al boticario que le salvó la vida a mi hijo.

Quizás no debamos quejarnos tanto de los servicios de salud de nuestro país. Mi hijo cuando era infante fue internado numerosas veces en Estados Unidos porque los varios doctores que lo trataban no diagnosticaron correctamente que tenía asma. Cada evento, aunque teníamos seguro médico, nos costaba un dineral. En una ocasión que estábamos de visita en Tijuana tuvo una recaída y lo tuvieron que hospitalizar. El médico que lo atendió rápidamente descubrió lo que tenía y desde ese entonces no hubo más hospitalizaciones (Nota positiva: mi hijo ya tiene más de 20 años sin asma).

Los servicios médicos que recibimos en México, cuando menos en las zonas urbanas, son de igual o mejor calidad que los que se ofrecen en los países del primer mundo. Y aunque mis amigos médicos tal vez me critiquen, yo creo que los consultorios de las Farmacias Similares son una buena alternativa para las familias de escasos recursos para abordar padecimientos leves.

Lo que me motivó a escribir estas Cavilaciones fue una conversación reciente entre un grupo de amigos sobre este tema. Uno de ellos, quien vivió muchos años en Suiza, el país más rico del mundo, nos relató que conseguir citas ahí para ver un médico es muy complicado, los costos son muy altos y los cuidados dejan mucho que desear.

Hace cuatro años a mi madre le recomendaron que visitara a un médico en San Diego para obtener una segunda opinión con respecto a una posible intervención quirúrgica. El médico no se presentó porque tuvo una urgencia. De todas maneras nos llegó una cuenta por cientos de dólares. Esto no sucedería en nuestro país.

No hay que quejarnos tanto. México tiene buenos médicos y un sistema de servicios de salud ad hoc para nuestro país.

 El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

www.cavilaciones.com

[email protected]

(10)

Publicar tu comentario

Comentario